Mostrando entradas con la etiqueta ruinas budistas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ruinas budistas. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de enero de 2011

Ayutayah

Precioso, pero un poco masificado. Ideal alquilar una bicicleta y recorrerlo con calma. Nosotros lo intentamos en un día, pero mejor reservarse dos. Si te gusta la fotografía, espera hasta el anochecer...aunque los taxis escasean, y la zona de templos está a un rato del pueblo. A la ida fuimos en un bus local (¡gran experiencia!) y a la vuelta en un tuk-tuk cubierto por un plástico, porque empezó a diluviar.

Ayutayah perro durmiendo. Sleeping dog

Está cerca de Bangkok, a hora y pico en tren (vete en el tren normal, mézclate con los simpáticos tais... ¡es el país de la sonrisa!) hay gente que lo hace en un día, ir y volver, aunque no lo recomiendo. Los viajes "a la carrera" no nos salieron muy bien (ver Triángulo de Oro...) y ha Tailanda debes ir a relajarte.

Buda entre las raíces, Tailandia


Para salir de aquí esperábamos coger un tren, pero no apareció. Parece ser que es habitual en Tailandia, y el siguiente tardaba 2 horas...después de regatear bastante, conseguimos que nos llevara una señora, bueno, apareció su hermana con un Honda. Creo que nos pidió 800 baht (16 euros) por un trayecto de poco más de una hora (que hizo a toda pastilla...). Otra experiencia más.

Sukothai

Mi lugar preferido en Tailandia, accedimos a ella desde Pitsanaluk en tren.

Desde el tren, de Lopburi a Sukothai

Alojados durante 2 días en el Bath-thai Guesthouse con un jardín tropical precioso en el que descansar.

El primer día alquilamos una bicis para recorrer ciudad histórica de Sukhothai, patrimonio de la Humanidad por la Unesco, un lugar que no te debes perder. Es mucho menos turistico que Ayutthaya, y los templos, las ruinas, los paisajes y todo el complejo, está muchísimo mejor conservado que el anterior.

Allí, divisamos a un grupo de lugareños practicando tai-chi, y desde la distancia, nos llamaron para que nos uniéramos a ellos en su práctica. De modo que ahí nos plantamos y intentas seguir sus movimientos mientras ellos no paraban de observarnos y de decir que los estábamos haciendo estupendamente bien! estos tailandeses son las mejores personas del mundo... por algo se dice que es el pais de la eterna sonrisa...

Sukothai

Al día siguiente nos fuimos a hacer una excurisón por el campo con unas bicis de montaña de las de verdad, paseando por los arrozales, puentes colgantes, vislumbrando la vida típica rural de la zona.

¡Qué maravilla de lugar!